Yo puedo vivir sola. Jane Eyre
"En cuanto a la boca, le gusta a veces reír, para hacer sentir a los demás lo que su alma experimenta, aunque me parece muy reservada cuando se trata de ciertos sentimientos del corazón"
He cumplido, terminé el libro antes de que acabara este mes. Acabo de releer la anterior entrada del blog sobre Jane Eyre y me ha gustado mi pequeño experimento, pues efectivamente, mi opinión acerca de esta novela ha cambiado.
Creo que, de señalar un punto de inflexión en la historia, sería sin duda el fragmento de la fotografía. "No seré suya, Mr. Rochester". No seré suya.
Tras experimentar el desengaño sobre Edward y descubrir cuál es su realidad, Jane decide que la mejor solución es marcharse, aunque duela. Aunque no tenga nada ni a nadie. Aunque no sepa adónde va. Aunque no tenga un plan b. Aunque el recuerdo la asalte a cada vuelta de vida y a cada vuelco del corazón. Aunque le vea en los paisajes que no ha visto, aunque el cielo no le dé respuestas. Aunque le quiera y el amor no sea suficiente. Aunque no pronuncie un adiós porque no sabe cómo. Decide huir hacia delante, enfrentarse al mundo sin mirar atrás porque puede vivir sola.
Y cuando más pesaba su soledad, encontró su familia. Fue recibida con los brazos abiertos mientras sentía el corazón entre rejas. Aún así, devolvió el abrazo. El recuerdo sangraba, "Cada minuto vacío siempre está lleno de ti...". Siguió caminando. Volvió a decir no, porque ella no sabe qué le deparará el destino, pero es dueña de su vida. No duda en remarcarlo cuando es necesario, como cuando su primo John le pide matrimonio y que le acompañe como misionera a un viaje con billete sólo de ida:
-Vuelvo a repetirte que no busco en ti la consorte, sino la misionera.
-Y puedes encontrarla en mí. Yo te daré todas mis energías pero no mi persona. Para ti no es útil; déjame conservarla.
-No puedes ni debes. ¿Crees que sería grato a Dios un sacrificio a medias? Es la causa de Dios por la que abogo y bajo su bandera quiero alistarte. No puedo aceptar un enrolamiento de la mitad de su personalidad; ha de ser completo.
-¡Oh! -contesté- Dios ya cuenta con mi corazón, tú no lo necesitas.
Jane siempre tuvo la voz para elegir porque no permitió hacer con su vida algo con lo que no estuviera conforme. El final, en un principio, me disgustó, porque pienso que ella puede hacerse valer por sí misma y no necesita a ningún hombre a su lado, menos a Edward después de lo sucedido. Sin embargo, precisamente porque se vale por sí misma decidió volver con él. Por decisión propia, quizás provocada por el instinto, pero al fin y al cabo suya. No le importó lo que los demás pensaran de sus actos porque ella estaba satisfecha con sus elecciones. Creo que esta es la verdadera lección del libro. Persiguió su final feliz y lo encontró. Puede que se cumpliera, en determinada parte de la historia, el dicho de: "es la persona adecuada en el momento equivocado", por eso ella decidió volver cuando quiso, cuando podían ser juntos y caminar hacia una misma dirección, siendo una misma canción cantada a distintas voces. Así que no puedo sino comprenderla.
Jane Eyre me ha inspirado tantas cosas... Al empezar a leerlo me recordó al estilo de Anne with an E, una serie que vi durante el confinamiento y que se ha convertido en una de las que encabezan mi lista de recomendaciones. Ya no sé cuántas veces la habré visto.
Para concluir, me gustaría cerrar esta historia con la canción Así no de Sofía Ellar, porque me parece que describe los pensamientos de Jane cuando se sentía sola al recordar a Mr. Rochester tras marcharse de Thornfield.


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