Madrid de 1868. La tensión es más que palpable, la reina no hace más que estirar una situación que acabará en sangre revolucionaria. Mientras tanto, sus súbditos viven de cara al público, sobreviviendo como pueden. Son edificios de la más cara fachada, pero de puertas para dentro tienen sólo los muebles imprescindibles. Se miran los unos a los otros por encima del hombro, cada cual más pobre con ropas de lujo. La esencia del ver y que te vean, del quiero y no puedo, porque los sucios se limpian en casa.
Rosalía es una mujer coqueta que vive rodeada de lujos y encantos invisibles. Ha nombrado las habitaciones de su modesta casa como las estancias del palacio de la reina Isabel II. Vive por y para gastar dinero en todo aquello que le agrada, especialmente los vestidos. Está casada con Francisco, un artista tacaño que ha cortado las alas de su libertad sin que ella se sintiera pájaro. Cuando uno de sus trabajos le provoca ceguera, aunque bien es cierto que no hay más ciego que el que no quiere ver, su esposa decide tomar las riendas de la vida doméstica de la familia.
Es entonces cuando se da cuenta de que su felicidad también era pura apariencia. Como dijo Elvira Sastre, "no vuela quien tiene alas, sino quien tiene un cielo". Y ella de súbito lo contempló limpio y despejado. Comenzó a gastar los ahorros de su marido en todo cuanto quisiera y descubrió que su amor por Francisco tampoco era real. Bajo esta circunstancia, se produjo el adulterio, y Rosalía se endeudó. A todo esto, el hombre no tenía la más remota idea de lo que sucedía, o al menos, aparentaba no tenerla. Galdós emplea un juego narrativo cómico, crítico y de humor mordaz, que recuerda al estilo de Cervantes en sus Novelas Ejemplares. Cipión y Berganza muy posiblemente leerían La de Bringas, aún en forma de perros...
Galdós recrea una sociedad española encerrada dentro de la caverna de Platón, y en lugar de querer salir a la superficie, acaba creyendo que sus propia sombra es más real que lo que pretende esconder. Esto es muy interesante para reflexionar pues, ¿qué son si no las redes sociales?
Alessandro Malossi
Nuestras vidas son los escaparates que van a dar a Instagram.
Cuando finalmente el ciego decide ver, la Revolución ya ha llegado a palacio. Por ello, terminan mudándose y Rosalía, que no ha perdido la mirada de quien ha visto mundo, sigue gestionando la vida familiar. Sin duda, y a pesar de su oficio como prostituta, es un final que reclama la independencia económica femenina. Nos encontramos ante una revolución histórica para nuestro país tanto a nivel político como social. Los tiempos están cambiando y somos fruto de lo que lucharon y arrastraron nuestros antepasados.
Definitivamente, la canción que representa esta novela es Un ser humano, de Aute. Qué tarde descubrí a este cantautor...
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Antes de cerrar esta entrada, me gustaría señalar que no será la última.
Nunca había escrito un blog hasta hora, ni me imaginé que acabaría enamorándome de las teclas. Cada vez que comenzaba a escribir se me olvidaba todo lo demás. Sólo estaba el ordenador, la música y el libro en cuestión y yo. Han sido instantes íntimos que me han ayudado a conectar conmigo misma y explorar otras formas de escribir que no había utilizado antes.
He descubierto autores increíbles que tampoco olvidaré. Mis libros favoritos han sido, sin duda, Hamlet, Don Carlos y Jane Eyre. Antes renegaba de los clásicos, porque los concebía como literatura impuesta, pero desde ahora sólo me apetece acudir al pasado en busca de más ejemplares.
Muchas gracias por haber leído mis entradas y por abrirme este nuevo mundo que desconocía por completo. Estoy deseando empezar el próximo libro.
Ojalá volver a coincidir en el futuro.
-A.
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